La pintora norteamericana Mil Lubroth, Chicago, 1.926 - Madrid, 2.005, ha sido una gran artista indagadora de las vanguardias del siglo XX. Formada, entre otros centros, en el Institute of Design de Chicago y en la cotizada Tyler School of Fine Arts de la Temple University de Filadelfia, fue Fulbright Scholar en la Academie für Angewandte Kunst de Viena, Austria.

Residente en España desde 1955, estableció un estudio en Madrid, ciudad desde la que esta pintora cosmopolita desplegó su obra por todos los continentes: Europa, América, Australia, África... El Mundo, la cultura y el arte no tenían fronteras para ella. Su pintura se exhibió en decenas de exposiciones y hoy cuelga en numerosos Museos y colecciones públicas de todo el Mundo.

La prestigiosa galería Juana Mordó en Madrid le abrió sus puertas para exponer desde sus comienzos en los 60, porque su pintura reflejaba una inquietud investigadora de asombrosas calidades matéricas y estaba dotada de gran energía cromática. Su informalismo, no exento de guiños y referencias, nos ha dejado unos cuadros llenos de intensidad y belleza.

La pintura de Mil Lubroth refleja su Mundo, con particulares alusiones a su pensamiento e inquietudes. Su obra está impregnada de insinuaciones sutiles o veladas, que con frecuencia aluden al pasado o evocan culturas milenarias del Mediterráneo oriental por las que la autora se mostró interesada. No en balde su última exposición en Madrid fue Ideas y Creencias en el Arte de las Tres Culturas, Annta Gallery, Madrid, 2.004.

Los cuadros de Mil Lubroth vienen a ser hermosos paisajes abstractos, crípticos, en los que la geometría y el gesto se dan la mano alternativamente en juegos formales, cromáticos y texturas drapeadas de gran efecto visual. Sus telas o tablas como soporte se ven recorridas a veces por toques de surrealismo o de visión onírica.

La pintora americana sabía que el arte ha de sugerir e impregnar el espíritu más que representar la roma realidad. Su trabajo se tiño siempre de una particular interpretación de la historia y la vida presente de los hombres, sin necesidad de acudir a la figuración. Mil Lubroth fue una artista original, independiente, francotiradora y solidaria en medio de su tiempo.

Su gran sentido plástico a la hora de hacer, componer y trabajar, nos ha dejado un legado pictórico valioso. Su biografía de mujer inteligente, hermosa, sensible, refinada y culta, permanece y se prolonga en su obra. Su pintura nace del misterio creador y se manifiesta en la riqueza de la materia y su audaz sentido del color.
Mil Lubroth
Antología y Homenaje