Adentro es como es afuera
Mario Rebolledo

Óleos, collages y grabados constituyen la exposición del artista colombiano Mario Rebolledo durante los últimos diez años en España. A este creador barranquillero le gusta explorar distintas técnicas para expresar su propio lenguaje con diferente plasticidad.
El título de la exposición Adentro es como es afuera alude, con el “letrismo” de uno de sus cuadros, a la situación del hombre contemporáneo, especialmente a la de los emigrantes, que sienten su conciencia y mismidad tanto en el interior como en el exterior de la geografía elegida.
Mario Rebolledo refleja en sus lienzos numerosos hombrecillos idénticos, de apariencia clónica, que caminan perdidos entre la multitud de manera anónima. Les falta individualidad porque se ven atrapados por la fuerza de la masa que los empuja y manipula.
"Pintar un cuadro es un diálogo con los conceptos, un debate con uno mismo, que se va desarrollando a modo de conversación íntima. Un deriva controlada y sorprendente al mismo tiempo, a base de dibujo, pigmento y color”, explica Rebolledo.
Los amarillos saturados y los azules, junto a acentos de rojo, constituyen el cromatismo principal de la pintura del Caribe colombiano.
En los collages, el artista trabaja con papel hecho a mano como base sobre los que funde elementos de la vida cotidiana como billetes de metro, sellos de correo, papeles de cajetillas de tabaco… Todo un proceso de reciclaje de materiales con resultados ópticos de gran interés y belleza.
Por último, los grabados acogen el trazo y la destreza del autor que ha trabajado como diseñador para plasmar carteles conmemorativos de efemérides o celebraciones. Los signos y símbolos de la arqueología mesoamericana y del Caribe se dan cita en el lenguaje de estas obras que surgen de la profundidad de alguien que siempre se pregunta y busca.

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Alasdurasyalasmaduras
Ciria

La exposición Alasdurasyalasmaduras reúne una selección de pinturas realizadas por José Manuel Ciria a lo largo del último año. Este periodo de excepcional creatividad coincide con la itinerancia de una gran exposición por Latinoamérica, que le ha llevado a mostrar su obra en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, la National Gallery de Jamaica, el Museo de Arte Moderno de El Salvador, y que culminará a principios de 2010 tras su presentación en las sedes del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo de Guayaquil, el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago de Chile y el Museo de Arte Moderno de Medellín.

Compuesta por pinturas de gran formato y una selección de dibujos, Alasdurasyalasmaduras revela las claves de sus últimas investigaciones llevadas a cabo en Nueva York, en las cuales Ciria consolida, como señalara recientemente el crítico de arte norteamericano Donald Kuspit, "un dominio absoluto de su medio de expresión y de sus herramientas, la pintura y el vocabulario modernista de la abstracción, tanto gestual como geométrica".

Alasdurasyalasmaduras revela los principales avances plásticos de un artista que sigue revelándonos la vigencia formal y conceptual de la pintura, al margen del desplazamiento crítico o comercial de este medio al centro o a la periferia del discurso artístico contemporáneo. A las duras y a las maduras, tanto en los momentos de recuperación positiva del medio como en los que se afirma con mayor ahínco su fin como vía de expresión, Ciria logra encontrar nuevos cauces para su investigación pictórica.

En sus obras últimas, el artista pone el límite la dialéctica entre la abstracción y la figuración, entre el formalismo del dibujo y la expresividad de la mancha, entre la idea de la materia y la idea del vacío (o de la desocupación). Muchos de estos rasgos ya definían su obra abstracta madura de los años noventa; otros, son inherentes a su investigación, iniciada a finales de 2005, en Nueva York. En cualquier caso, Ciria es capaz de transformar constantemente la piel de su pintura sin, por ello, anular su inconfundible identidad.

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Dibugramas
Soledad Stagnaro

Soledad Stagnaro (Buenos Aires, 1974), artista porteña que está presentando actualmente sus obras en la Maison d'Argentine en París (2009), expuso recientemente en la Noche de los Museos de Buenos Aires (2008), en Federculture Roma (2008), en Casa Rosada de Gobierno en Buenos Aires (2008), así como en la Galería Zavaleta Lab (2007), en el Centro Cultural de España en Buenos Aires (2007) y el Centro Cultural Recoleta (2005), entre otros.
Sus "Intervenciones urbanas de póster" con más de 800 obras repartidas por todo Buenos Aires y la ciudad de Córdoba (Argentina), representan el catalizador que le ha permitido dar el gran salto a Europa. El maestro Carpani, Banksy, Nemo, Miss Tick y el fenómeno del stencil grafitti (pochoir) son algunos de los referentes más significativos en la obra de Stagnaro. La muestra "Dibugramas" (Etimología: dibujo, del portugués Dibuxare – escritura, del latín Gramma), incluye la última edición de sus juegos de palabras e imágenes, proyecto en el que la artista lleva trabajando más de trece años.

Este formato de trabajo de imagen suave, naïve y en apariencia lúdica, basado en interpretaciones semánticas, invita a reflexionar al espectador sobre una realidad social concreta. En la obra de Stagnaro es esencial resaltar el compromiso que la artista mantiene con su entorno: "En el mundo coexisten distintas formas del arte, que conviven generando una red activa y en constante movimiento de difusión del mismo (…) La vocación artística junto al compromiso social forman de la mano y a mí criterio la base política del arte (...)". Stagnaro emplea tres códigos distintos para la elaboración de sus obras: dos palabras autónomas que forman una frase corta; dos o tres palabras autónomas o referencias de palabras separadas a través de un guión, que forman entre sí, una palabra independiente; y, por último, una sola palabra inalterada fonética u ortográficamente que posee dos o más significados.

Los medios de comunicación nos bombardean continuamente con injusticias de toda índole que como individuos sociales podemos y debemos cuestionar. A través de sus "dibugramas", Soledad Stagnaro nos presenta situaciones concretas llamando poderosamente nuestra atención sobre ellas. Para la artista es imprescindible que una obra sea lo más abierta posible y que cada persona la interprete y enriquezca a través de su interacción.

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Relatos
Susana Murias

En la obra de Susana Murias un trazo o una mancha de color pueden ser, al mismo tiempo, un signo, una figura, un gesto o una textura según queramos verlos. Se nos coloca en una encrucijada desde la que podemos iniciar un relajado paseo por el camino que nos lleva hacia la mera contemplación de la obra como objeto estético o adentrarnos por el sendero opuesto, hacia un bosque de signos que no enuncian nada categóricamente, tan sólo lo insinúan, y figuras que no alcanzan a construir un mundo, tan solo lo esbozan. Inadvertidamente, nos deslizamos de una cosa a otra, en un eterno diferir el significado, porque nunca podemos atrapar el susurro del ángel que no pretende explicarnos nada porque tan solo espera rozarnos para hacernos sensible su existencia. Antes o después, terminamos por darnos cuenta de que hemos salido del bosque de huidizas ensoñaciones y recuerdos fragmentados para llegar de nuevo al estático mirador de la contemplación estética, es decir, hemos cerrado un círculo que nos conduce al comienzo, a la encrucijada. Es un mundo cerrado, esférico, donde ir es en cierta medida volver y nunca nos conduce más allá de la pintura. Recorremos su superficie por los senderos del sentido y vamos viendo reflejado un mundo exterior sencillo y cotidiano constatando su presencia como huella de la memoria o la imaginación, con su poso de nostalgia y hasta de dolor.

Al finalizar el recorrido comprobamos que la contemplación estética, el discurso signito incluso el de la escritura o la recreación del mundo figural no conducían más que a ellos mismos, a una realidad lejana, difusa e inalcanzable, la del arte; que puede dar claridad y armonía a esos fantasmas de nuestra mente que una vez fueron una silla, un juego infantil o unas personas. Ese relato induce que parte de sus obras no puede, como toda imagen estática, ser un verdadero relato. Lo habitual es situarnos o bien antes del acontecimiento, sugiriéndolo o bien después, constatando el peso de la fatalidad o, por último, en un instante que lo simbolice en su totalidad. Susana Murias prefiere el fragmento atemporal que escapa tanto de lo absoluto como del tiempo narrativo. Por ejemplo en esas piernas que asoman entre textos que hablan de la familia y números que apuntan hacia una fecha recordada, quizá con ternura, pero que al mismo tiempo nos ordena y clasifica como si de un campo de internamiento de recuerdos se tratara. Pero no hay que ir más allá, las letras y los números son, sobre todo formas, textos de un mundo que se siente más que se entiende y nos permite recrearnos en el placer puramente estético.

Fernando Labaig

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El ojo de la historia
Centelles

Un total de 73 obras originales (primeras ediciones) del célebre fotoperiodista Agustí Centelles Ossó (1909 - 1985) se exponen por primera vez en una galería de arte a disposición de coleccionistas particulares e instituciones públicas. Annta Gallery, en colaboración con la familia Centelles, mostrará las fotografías del 22 de enero al 21 de Febrero de 2009 lo que constituye una ocasión singular para poder adquirirlas.

La exposición se ha dividido cronológicamente en diversos bloques que abarcan los siguientes apartados: 1) Elecciones 1936; 2) Guerra Civil. En el frente; 3) Guerra Civil. En la retaguardia, y 4) Exilio. Campo de refugiados en Bram (Francia). Su testimonio es un claro alegato contra la guerra como devastador jinete contra los hombres.

Entre las piezas seleccionadas figuran las más emblemáticas de los 9.000 negativos de que consta el archivo Centelles, como son "El beso del soldado a la novia", "Miliciano con fusil", "Descanso en el frente de Aragón", "El llanto", "La huida" o "Paraguas", "En el Jaime I", "Brigadas Internacionales", "Con la madre del asesino de Trosky" o "En el campo de refugiados".

Agustí Centelles, pionero del fotoperiodismo, un género desde entonces imparable, fue un cronista certero y agudo de la Guerra Civil Española. Con su cámara, una Leica que adquirió con muchas penalidades en 1934, fotografió todo tipo de actos deportivos, sociales, judiciales, políticos y bélicos. La vida y la muerte de hombres y mujeres son el tema retenido por el objetivo de su cámara. Su ojo y su máquina buscaban siempre la aventura humana en momentos clave.

Además de reportero bélico, Centelles ha sabido extraer la belleza poética en los rostros; la expresividad de una sonrisa o un gesto; la ternura de una familia humilde y enlazada; la plasticidad de un sinfín de paraguas en un día de lluvia; el coraje de unas mujeres; el beso de unos enamorados… El ojo de Centelles se detiene con voluntad en una escena que sabe "apresar" a tiempo en el instante fotográfico. La mirada no es inocua y Agustí Centelles plasmó la suya en un rico archivo del que la exposición, en ANNTA Gallery, muestra las fotografías más sobresalientes.

Agustí Centelles ha expuesto en grandes museos de todo el mundo. La muestra se expondra en Junio, en el Museo Jeu de Pomme de París, con fotos referidas a su estancia en el campo de refugiados de Bram. Esta exposición viajará al Centre d'Art de Santa Mónica a finales de 2009.

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d'acqua e vento
Morago

Morago pertenece a la saga pujante de los artistas que se manifestó en los alegres años 80 y que ha permanecido pujante y constante en la pintura, fiel a la abstracción, en la que sabe encontrar la veta en la mena de su creatividad plástica. Como autor, muestra una energía poderosa, que se traduce en un impulso automático para pintar, con las referencias cromáticas de su historial veneciano y las queridas interferencias del viaje o los lugares que visita. Hay azar en su trabajo pero sobre todo acción vital inteligente y creadora. Gesto y orden se aprecian en la mayoría de sus cuadros, una tensión que sabe resolver con audacia. Planos que vienen de la geometría y que el autor lleva a resortes nuevos y misteriosos. La geometría late más de lo que se piensa en la obra de Morago.

Color dosificado, visualidad y sentido plástico acompañan la obra de Morago. Su discurso responde a un diario pictórico y vital de tono elegante y buena factura. No hay sonora o verbosa dependencia de la fatigosa cátedra filosófica, sino un reconocimiento claro de la tradición pictórica de la prestigiosa escuela veneciana, con todo su prestigio cromático y sensitivo.

En la pintura de Morago se percibe de lleno la consideración de Baudelaire en su libro El pintor en la vida moderna (1863), primer manifiesto de la modernidad, donde la belleza tiene una parte de tradición histórica y otra de único y particular o lo que es lo mismo, una parte del alma y otra del cuerpo. Morago se enlaza con fuerza en el movimiento abstracto de la modernidad, al tiempo que establece su interpretación particular de elección de forma, color y gesto. El tiene su propia caligrafía plástica que le dota de unas claras señas de identidad. En suma, una pintura grata para habitarla desde la mirada, porque su manifestación abstracta invita a la contemplación sin la interferencia de las formas reconocibles de la naturaleza.

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La historia de Juanito Laguna y Ramona Montiel - El imaginario social de Antonio Berni
Antonio Berni

La vasta y heterogénea obra de Antonio Berni (Rosario, 1905 - Buenos Aires 1981) constituye un exponente clave del arte político contemporáneo, posiblemente el más valioso del ámbito argentino y uno de los más importantes de América Latina.

Las biografías dedicadas a Berni coinciden en señalar su primer contacto con el grabado durante la estancia del artista en París en los años veinte, y concretamente de la mano de Max Jacob. Pero el desarrollo del perfil de Berni como grabador se consolida a partir de 1960 con la realización de sus series de xilografías y xilo-collage-relieve sobre Juanito Laguna y Ramona Montiel, dos personajes inventados por él que son prototipos narrativos de la niñez explotada en América latina.

Juanito es un chico de "las afueras", surgido de la observación de la realidad del Gran Buenos Aires y sus villas miseria, pero en definitiva un arquetipo de la realidad de los países subdesarrollados. También procedente este mismo ámbito, Ramona Montiel se ha convertido en prostituta para poder sobrevivir y sus vivencias revelan la doble moral social y religiosa del marco social que habita. Dos extremos surgidos desde un mismo vértice cuyas historias irán evolucionando de manera paralela a la sorprendente renovación técnica de Antonio Berni y su deseo de materializar los excesos de la realidad social, de registrar la evidencia de lo cotidiano y sugerir los misterios de lo posible.

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Lugares - Señas de mis cuerpos
Angèle Essamba

El cuerpo, su cuerpo, tu cuerpo, mi cuerpo, el cuerpo de la mujer, el cuerpo de la mujer negra, como ella misma y como otra, es el lugar simbólico y estético del proyecto artístico de Angèle Etoundi Essamba, una de las pocas mujeres fotógrafa y artista en el África negra. La lograda intención poética de la fotografía, de esta artista de origen camerunés, es la cristalización obsesiva del cuerpo como lugar de señas identitarias (étnicas, sociales y femeninas) indelebles y asumibles desde el punto de vista artístico: el cuerpo de la mujer no es el lugar del origen de la vida. Es también un lugar de una memoria real y soñada, un lugar de arraigo y desarraigo a la tierra nodriza, un lugar que se vuelve encarnación o metáfora de un África supuestamente lejana pero cada vez más cercana.
Desde sus primeros hallazgos fotográficos a principios de los años 80 hasta sus últimas innovaciones en color sobre el velo y sus variadas connotaciones en África subsahariana, el cuerpo-lugar es portador inseparable de señas, que se vuelven motivos recurrentes, como la maternidad, la feminidad, la belleza, el sensualismo y otras vivencias perceptibles o sugeridos de mujeres de origen africano, revelados en distintos poses como en posturas, sobre todo, en desnudos, retratos, contrastes y detalles, que denotan una fuerza expresiva evocadora y una singular conciencia de la mujer como sí misma y como otra.
La fotografía artística, de Angèle Etoundi Essamba, sublima el cuerpo como lugar de superación del patriarcado y de sus imposiciones tradicionales. En ella, el cuerpo es asumido igualmente como un lugar inventivo de mediación intercultural o interpersonal, un lugar permanente de diálogo posible con el otro diferente, sea hombre, africano o extranjero. Por lo tanto, la belleza creativa de sus imágenes, enarbolados como lugares y señas, hace de la mujer negra y africana un sujeto bello y portador de historia, de su propia historia, alejándose de las comunes representaciones exóticas y fantásticas de su diferencia étnica.

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Gabriella Locci & Roberto Puzzu - Los Lugares del Signo

Signo y significado, dos cuestiones claves en el devenir del arte. El signo se define como aquello que por naturaleza o convención evoca en el entendimiento la idea de otra. Señal de una presencia que habita el espacio, dialoga con él y ofrece una relación mutante. Los signos son también trazos y huellas que han dejado los hombres en su camino existencial e histórico, la memoria de unos gestos y unos hechos.
Gabriella Locci y Roberto Puzzu han querido incidir en estas ideas de manera conceptual y plástica, al abordar la obra gráfica de manera experimental. Ambos saben que los materiales no son inocuos, que determinan con su presencia la visualidad y la textura de la pieza artística y con ellos se acercan al soporte llevados del propio pulso, del temblor y maestría de la mano, para expresar su mundo de signos y significados. La enseñanza de Aristóteles de que la forma es parte de la esencia se hace patente en estas piezas singulares.
Cada artista aporta su propia caligrafía personal, su automatismo particular y sus actuaciones controladas. Azar y necesidad en una combinación sutil de continua búsqueda. Libertad para trasvasar los límites; indagación para encontrar el resultado satisfactorio. El resultado es el proceso de ir dejando presencias y huellas de sí, de la historia y ambición singular que mueve hasta el final armónico aceptado.
Los autores nunca ponen punto final. Saben que su trabajo es una obra abierta en el tiempo y el espacio, un continuo proceso -work in progress- que se cuestiona en cada logro, en cada meta que conlleva la estampación. Su obra gráfica está hecha a base de incisiones que van dejando huellas orgánicas de su propio proceder, donde no está ausente lo imprevisto, la sorpresa o el "encuentro" de que hablara Picasso.
Sin lo impúdico de lo obvio, de la imagen figurativa como expresión de límites, Gabriella Locci y Roberto Puzzu muestran unas obras de abstracción elegante y perturbadora al mismo tiempo, reflejo de su mundo interior y sugerente de una realidad quebrada. Presencias enriquecedoras de una nueva realidad plástica.
Gabriella Locci ofrece superficies corpóreas marcadas y recorridas de vetas desplegadas con un vitalismo gestual, biomórfico en ocasiones, con cierta carga emocional. Su potencial expresivo alcanza soberbios valores pictóricos en el campo del grabado, con atmósferas fluidas, dinámicas, nocturnas o tenebrosas. Lo apolíneo y lo dionisíaco de dan la mano. Razón y pasión se alternan e imbrican.
Roberto Puzzu juega con la ambigüedad del espacio real y ficticio para crear un nuevo espacio ilusivo en la imagen de sus obras. Los grabados muestran un espacialismo ilusorio de gran originalidad y efecto, ante el que la vista y la mente se cuestionan sobre la apariencia y la certeza, lo verdadero y lo falso. En suma, sobre la identificación de la realidad cuestionada. Esta obra gráfica manifiesta la gran habilidad compositiva y técnica del artista y la utilización de las técnicas más sofisticadas y novedosas.

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Figuras y Paisajes
Villa-Toro

El pintor Villa-Toro vuelve a exponer su obra expresionista en Madrid después de la última comparecencia con Figuras y Figuraciones en el Museo de la Casa de la Moneda. Ahora lo hace en galería Annta con una muestra singular bajo el epígrafe de Figuras y Paisajes, en donde aborda el retrato de personajes históricos con rotundidad de trazo e intensidad de color, en una expresión no exenta de ironía.

Antonio Villa-Toro (Castro del Río, Córdoba) es un artista con claras señas de identidad dentro de una figuración de fuerte trazo y colorido rotundo que hace de sus cuadros una fiesta provocadora. Su iconografía se ha caracterizado fundamentalmente por las espléndidas cabezas que ocupan el primer plano de sus cuadros. El pintor, que se inició en los 70, se reveló con fuerza en medio de la movida madrileña de los 80, de la que voluntariamente se fue despegando para continuar una carrera plástica firme y sólida.

En esta exposición, el pintor da una vuelta del tuerca al tomar como pretexto iconográfico a los protagonistas más relevantes de la Corte de Felipe II, con lúdico desenfado dibujístico y cromático.

Desde Antonio Pérez, secretario del monarca, a la célebre princesa de Éboli, doña Ana de Mendoza de la Cerda y su marido Ruiz Gómez de Silva, todo un carrusel de iconos de la España de los Austrias, en el que no faltan el príncipe Carlos de Habsburgo, María I de Inglaterra; Juan de Austria, Isabel de Valois, Fernando de Valdés, Álvaro de Bazán, Fernando Álvarez de Toledo, Bernardino de Mendoza o Cristóbal de Moura entre otros.

Una ocasión pictórica para aparcar la solemnidad de la historia a base de una contemplación hierática y distante del viejo retrato áulico. Villa-Toro toma a los personajes como pretexto pictórico, para expresar su paleta radiante de rojos encendidos en medio de contornos de marcados ribetes negros y prender toques de amarillos, azules o verdes dentro de unos perfiles bien trazados.

En el capítulo de Paisajes, la figuración del autor se abre y deshace a favor de una mayor abstracción de las formas. Las tierras, el aire y los celajes del paisaje tradicional se abre en sus obras a ciertos ritmos de trazo que confieren al cuadro un mayor movimiento y cierta atmósfera onírica. Villa-Toro renuncia en este caso a títulos particulares para designarlos con la nomenclatura genérica de paisajes a los que añade un guarismo. Tanto los cuadros de Cabezas como los de Paisajes están realizados en técnica mixta de óleo y acrílico.

Antonio Gala ha escrito en la presentación del catálogo de Villa-Toro: "Una larga sabiduría — infusa o agregada — incorpora la historia en estos cuadros". Y el desaparecido escritor Francisco Umbral: "Totems y tabúes de Villa-Toro, un expresionismo que se refuerza con la reproducción de viejas imágenes, del viejo taciturno rostro de la antigüedad".

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Fotos de nada / Pasillos
Julio Grimblatt

Julio Grimblatt, con su búsqueda constante de nuevos espacios, dejó en la vorágine de imágenes del festival de PhotoEspaña la frescura de una inquietante y desasosegada mirada.

Argentino de nacionalidad y hebreo de origen, su carrera es meteórica; sus fotos se celebran por la sutileza de su mirada y la calidad de sus soportes; ha viajado a Madrid para inaugurar su exposición durante el festival de PhotoEspaña. Fotos de nada y Pasillos

El Museo Reina Sofía ya había expuesto antes sus trabajos en 2000. Su fotografía, conceptualmente bien articulada, se presenta en series compactas y sólidas como la titulada People facing their birthday cakes ("Gente ante su pastel de cumpleaños"), que ha sido editada en un libro por la galería Blue Sky de Pórtland (Oregon. Estados Unidos de América).

Minimalismo y cambio de escala podrían ser a primera vista, las características de las fotos que Grimblatt ha presentado en Madrid. Las arquitecturas de Pasillos las ha reducido a vistas mínimas en blanco y negro, encogiendo los corredores en imágenes sobre soportes de aluminio de 1 milímetros de espesor y tamaño de 3 x 4,5 centímetros. El resultado es una continuación de panorámicas mínimas a las que el espectador debe asomarse como un "voyeur".

Por el contrario, en sus Fotos de nada, el autor juega a fundirse con la naturaleza, al adentrarse en los campos con plantas de distinto orden, que ofrecen la fuerza feroz de sus verdes, cruzados por algunas espigas rojizas. El color es aquí paleta protagonista junto al objetivo, nunca ingenuo, casual o baladí.

Nicolás Guagnini, profesor y crítico del Barnard College de Columbia describe así su testimonio del trabajo en directo de Grimblatt en la serie de la naturaleza titulada Fotos de nada: "Con el cuerpo cubierto de paños, semi-intoxicado por el repelente de insectos y cargando la parafernalia propia de su oficio". El resultado son cuadros de gran formato y radiante visualidad.

Las dos series se exponen en España por vez primera y en una treintena de piezas dan cuenta del trabajo de un autor con un nuevo enfoque, en el que la fotografía compite con otras disciplinas como la pintura o la escultura. La carrera de Julio Grimblatt ha sido brillante. Los mejores coleccionistas de fotografía se disputan sus piezas.

Nacido en Buenos Aires, estudió en la Universidad hebrea de Jerusalén en 1984. El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires le dedicó una exposición individual en 2001: En 2002 lo hizo el Museo del barrio de Nueva York y en 2003 el Instituto de Arte Contemporáneo (ICA) de Filadelfia. En 1997 se instala en Nueva York donde vive y trabaja impartiendo la docencia. Su obra se encuentra, entre otras instituciones, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y en el Museo de Bellas Artes de Houston.

En Madrid, Julio Grimblatt estuvo junto a Richter en el Museo Reina Sofía, donde pronunció una conferencia sobre fotografía.

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Ciudades Huérfanas
Guillermo Masedo

Es uno de los pintores figurativos más audaces del panorama actual. Sus arquitecturas solidarias, deshabitadas hablan de destrucción y desolación, con una elocuente belleza que raya lo sublime. Es el vacío humano tras el paso misterioso e inmisericorde de la catástrofe. Con todo, no es una pintura de denuncia bélica o de patética ausencia. La mirada de Pérez Masedo es serena, fría, casi la de un ojo documental aunque sin mirada fotográfica. Su pintura se acerca más bien a la visión onírica de las ciudades imposibles que rayan en lo fantástico.

Ciudades huérfanas ha titulado esta exposición en la que el autor indaga e investiga sobre sus propios sueños, más allá de la mirada de arquitecto que le proporciona su formación académica. La memoria se nutre de la vida y el inconsciente para reaparecer más tarde en la creatividad. El pintor acoge la irrealidad de lo entrevisto, de la pesadilla, de la yegua que cabalga en la noche que diría Shakespeare con palabra inglesa.

El autor habla de “la búsqueda de una ciudad que aparece cuando cierro los ojos… de lugar de tránsito como elemento esencial en el desarrollo de nuestros recuerdos, de la memoria alojada en esquina de ciudades que no llegaremos a recordar nunca…”

Sería inútil buscar una localización geográfica o alusiones a conflictos bélicos del presente. El pintor lo ha trascendido y ha ido más allá, se ha sumergido en el no-lugar para crear sus ciudades heridas e invisibles si no es a través de su pintura. Escenarios terribles y majestuosos de ausencias, donde la luz es irreal porque nace de dentro y emerge de la pintura. No hay Apocalipsis, pero sí la orfandad de unos espacios en los que una vez estuvo y habitó el hombre.

La mirada del espectador no se tiñe de melancolía porque se congela ante la belleza de estas pinturas resueltas fundamentalmente en blancos y negros, con presencias de ocres y naranjas. Es la catarsis del arte.

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Bajo Un Campo De Estrellas / Viaje Hacia El Silencio
Mateo Santamarta

Con una figuración que se deshace en abstracción o una abstracción que se reconforma en figuras de un mundo particular y onírico, Mateo Santamarta (Izagre.León, 1954) ofrece un trabajo artístico singular y onírico que lo define. Su lenguaje plástico tiene unas claras señas de identidad, lo que hace de su pintura una obra única. Un exquisito o como se clasificaría lo inclasificable en las bibliotecas, un “raro”. En esta exposición el artista ha querido titularla con toda intención Viaje hacia el silencio.
Mateo Santamarta, artista residente en Madrid, es un hombre de reflexión y de lecturas míticas y poéticas, de conocimiento de las artes como ramas de un mismo tronco. Poeta a la vez que pintor, sus cuadros reflejan una extraña sensibilidad; en ellos se aprecia, de entrada, un cromatismo delicado con toques de viveza sobre fondos de azules, grises y ocres.
Cuando el espectador se acerca a sus obras comienza un diálogo o un juego de descifrar figuras y campos cromáticos, tratando de buscar significados o dejándose bañar por la atmósfera onírica de la pintura. La semántica siempre es engañosa, más aún en el mundo artístico.
Con un poco de atención visual, quizás se puedan divisar en sus cuadros aves fantásticas, rostros que emergen del fondo o la penumbra, fragmentos sugerentes del cuerpo humano, figuras geométricas sin borde rígido, ojos que miran o se esconden, fragmentos espaciales, animales y monstruos abismales o plantas abisales...
Todo esto no es mas que una mirada personal que admite otras muchas miradas e interpretaciones, porque el arte vaga libre cuando sale de la mano de su creador y se enfrenta a los espectadores y coleccionistas que tienen derecho a su propia lectura artística, ajena incluso a la de su génesis.
Mateo Santamarta sabe que el arte está para ir más allá de la realidad y transmutarla en la interpretación interior del artista. La pintura, con su capacidad ilusionística, se presta como ningún otro arte a esa función interpretativa, simbólica o metafórica, sin perder jamás los valores plásticos.
Respetemos el misterio del cuadro es una máxima de la crítica de arte, máxime cuando el autor ha querido titular su exposición como Viaje al silencio.

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Geometría y Tercera Dimensión
Carmen Zulueta

Consagrada a la Abstracción Geométrica desde hace treinta años, la artista madrileña Carmen Zulueta, presenta ahora sus últimos trabajos en Pintura y Escultura, así como de una serie de fotografías que reflejan su obra en colaboración con la arquitectura y el urbanismo.

Una treintena de piezas entre esculturas y pinturas ponen de relieve las recientes indagaciones de esta artista madrileña en el campo del constructivismo. Doce esculturas en acero cortén y acero plata –brillo y mate- que combinan diferentes elementos geométricos y logran diversos juegos cromáticos. Cuatro de las piezas son de gran tamaño y las restantes de formato menor.

Por otro lado, ocho relieves, con los mismos materiales citados y juegos ópticos de la escultura, junto a un mural en pintura de cuatro piezas de gran formato.

El cromatismo de estas obras se desenvuelve fundamentalmente en la sobriedad de los negros, blancos y grises, con vistosos dorados o ligeros toques de azul.

Carmen Zulueta nació en Madrid. Estudió en la Academia Peña y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Su obra figura en algunos museos como el de Bellas Artes de San Fernando (Madrid); San Telmo (San Sebastián), Museo Requena, Museo del Dibujo del Castillo de Larrés, Biblioteca Nacional; Museo del Grabado de Marbella y otros.

Sus esculturas adaptadas a la Arquitectura se encuentran en diversos edificios públicos, entre ellos el Edificio Científico TecnoAlcalá adscrito a la Universidad de Alcalá de Henares recientemente inaugurado, en el que figuran dos grandes piezas de Carmen Zulueta. Estos trabajos se mostrarán en la exposición por medio de fotografías.

En el 2005 expuso su obra en la Feria de Arte de Nueva York.

El libro titulado: “Carmen Zulueta. Geometría y Tercera Dimensión”, recoge la trayectoria plástica de la artista, ilustrada con numerosas fotografías sobre sus obras. La publicación lleva textos de Ana María Prekler, Montserrat del Amo y Javier Rubio Nomblot e incluye una amplia conversación sobre el arte con la autora, realizada por Julia Sáez-Angulo.

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Abreviaturas
Susana Murias

La poesía para ser no debe salir del ámbito cotidiano, no puede volver la espalda a la realidad porque es desde ella el lugar donde dimana. Si, por el contrario, es el único modo para trascender a esa realidad. El mundo entonces es suficiente y fuente inagotable para hacer de el un territorio donde lo esencial se identifique con lo inteligible, todo, al amparo de una manera singular de interpretar las constantes del día a día y las emociones que alimentan los impulsos. Como si de una fabula se tratara, nos sumerge en un universo de sugerencias bien cimentadas en las estructuras de su lenguaje, un lenguaje que parece aderezarse de recortes y pedazos de realidad con arquitectura reinventada, ubicándose en el desarrollo de una lógica pictórica hecha discurso.
En esta línea de trabajo, no podemos dejar en el olvido el mundo de los signos y la simbología que maneja como si un argot particular encerrara el secreto de la lucidez compositiva que albergan estas obras.

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Antología y Homenaje
Mil Lubroth

La pintora norteamericana Mil Lubroth, Chicago, 1.926 - Madrid, 2.005, ha sido una gran artista indagadora de las vanguardias del siglo XX. Formada, entre otros centros, en el Institute of Design de Chicago y en la cotizada Tyler School of Fine Arts de la Temple University de Filadelfia, fue Fulbright Scholar en la Academie für Angewandte Kunst de Viena, Austria.

Residente en España desde 1955, estableció un estudio en Madrid, ciudad desde la que esta pintora cosmopolita desplegó su obra por todos los continentes: Europa, América, Australia, África... El Mundo, la cultura y el arte no tenían fronteras para ella. Su pintura se exhibió en decenas de exposiciones y hoy cuelga en numerosos Museos y colecciones públicas de todo el Mundo.

La prestigiosa galería Juana Mordó en Madrid le abrió sus puertas para exponer desde sus comienzos en los 60, porque su pintura reflejaba una inquietud investigadora de asombrosas calidades matéricas y estaba dotada de gran energía cromática. Su informalismo, no exento de guiños y referencias, nos ha dejado unos cuadros llenos de intensidad y belleza.

La pintura de Mil Lubroth refleja su Mundo, con particulares alusiones a su pensamiento e inquietudes. Su obra está impregnada de insinuaciones sutiles o veladas, que con frecuencia aluden al pasado o evocan culturas milenarias del Mediterráneo oriental por las que la autora se mostró interesada. No en balde su última exposición en Madrid fue Ideas y Creencias en el Arte de las Tres Culturas, Annta Gallery, Madrid, 2.004.

Los cuadros de Mil Lubroth vienen a ser hermosos paisajes abstractos, crípticos, en los que la geometría y el gesto se dan la mano alternativamente en juegos formales, cromáticos y texturas drapeadas de gran efecto visual. Sus telas o tablas como soporte se ven recorridas a veces por toques de surrealismo o de visión onírica.

La pintora americana sabía que el arte ha de sugerir e impregnar el espíritu más que representar la roma realidad. Su trabajo se tiño siempre de una particular interpretación de la historia y la vida presente de los hombres, sin necesidad de acudir a la figuración. Mil Lubroth fue una artista original, independiente, francotiradora y solidaria en medio de su tiempo.

Su gran sentido plástico a la hora de hacer, componer y trabajar, nos ha dejado un legado pictórico valioso. Su biografía de mujer inteligente, hermosa, sensible, refinada y culta, permanece y se prolonga en su obra. Su pintura nace del misterio creador y se manifiesta en la riqueza de la materia y su audaz sentido del color.

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Cuadros de una Exposición

Los cuadros, realizados para su siguiente estreno, pertenecen a artistas de la Generación de Oro cubana.

Inspirada en la composición del ruso Modest Mussorgski “Cuadros de una exposición”, el montaje de Alicia Alonso respeta la idea original: el paseo por una exposición de diez artistas. La obra de cada uno inspira un número de danza, o al revés: la música de Mossorgski inspira a los diez artistas cubanos, pertenecientes a todas las generaciones desde el triunfo de la Revolución. Annta a reunido en exclusiva mundial los bocetos y cuadros de los pintores seleccionados por Alicia Alonso para “su exposición bailada”.

Las obras que dieron pie a la composición de Mussorgski desaparecieron en el siglo XIX. “Cuadros de una exposición” ha sido posteriormente revisitada con distintas nóminas de artistas. Ahora Alicia Alonso, un siglo y medio después, recoge el envite y saca a escena obras realizadas expresamente para el espectáculo por artistas de las “Generaciones de Oro cubanas”: Roberto Fabelo, Nelson Domínguez, Zaida del Río, Cosme Proenza, Arturo Montoto, Ileana Mulet, Alicia Leal, Ángel Ramírez, William Hernández y Gólgota. El telón de boca ha sido pintado por Alfredo Sosabravo, y los diseños complementarios por Ricardo Reymena. Los artistas vienen de la mano del director de la Galería de la Habana “La Acacia”, Toni Piñeira.

Annta reúne, además de este adelanto mundial, obras anteriores de estos pintores cubanos, y que definen sus estilos y contenidos. El estreno de la muestra, el 22 de Septiembre, tendrá lugar dos días antes del inicio de la temporada de danza en Madrid, que también corre a cargo de Alicia Alonso en el Albéniz. Pero con miembros de su compañía y con su versión de “El Lago de los cisnes”. “Cuadros de una exposición” arranca en Noviembre en el Festival de Danza de la Habana y recalará en España en 2007. Fiesta, por todo lo alto de la mejor revolución cultural: danza y pintura juntas.

Los diez artistas representan a las sucesivas generaciones que ha dado la isla desde mediados de los años 60 hasta finales de los 80. Integran una de las propuestas más plurales posibles de ese amplio mural del arte contemporáneo que fue bautizado a finales de los 80 como “La Nueva Ola cubana” o más recientemente, “La Generación de Oro”. En línea con el sello característico de Cuba, domina la línea figurativa, y ese ir y venir entre el surrealismo antillano o el surrealismo de inspiración renacentista, el popart, o mejor el popart combinado con el expresionismo, o con cualquiera de las líneas gráficas con un subrayado sustento por el dibujo.

La sensibilidad de Alicia Alonso, con el apoyo siempre atento del director de la Galería Acacia de la Habana, Toni Piñeira, se ha encargado de que la selección realizada en su país se corresponda en altura con la que en el siglo XIX inspiro el ruso Mussorgski.

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Los Tiempos de Arte Urbano

Sixeart

La colección que presenta se titular “Todo es de color”. Con una serie de personajes que salen de la calle, de la observación de muchas formas de edificios y de todo tipo de piezas que le inspiran a realizar las caras simétricas de mucho de sus primeros personajes a los que ha seleccionado para esta exposición, pero ha cambiado su técnica de trabajo. Ahora lo hace con acrílicos y guías de teléfono dándole a sus cuadros una textura irregular con el fin de imitar la de las paredes utilizando de este modo la pared que actúa como una especie de filtro combinado el estado original de sus graffiti en la calle.


Eltono

Presenta unos dícticos surgidos de la necesidad de confrontar una obra originalmente creada para la calle con otra especialmente echa para una exhibición en una galería. La primera parte del díctico documenta la intervención en la calle mediante una serie de fotos de fragmentos, mientras que la segunda parte esta realizada con cortes de trozos de plancha de madera dando así una peculiar importancia a lo vacío.
La existencia de estos vacíos esta justificada por la necesidad de respetar la obra de arte principal que el artista no quiere falsear o repetir.
Los cortes de la plancha es el revés del graffiti de la calle, ese “negativo” muestra la oposición que puede existir entre el lugar de la exposición y la calle y señala el dilema de exponer arte urbano en un espacio cerrado.


San

Comenzó a escribir su nombre en la calle mucho antes de plantearse el porque de muchas cosas. En ningún momento aquellos actos tenían una finalidad artística pero dieron paso a una incesante curiosidad, que género conocimiento y experiencia.
Hoy día usa su experiencia en la calle como canalizadora de sensaciones nunca como estrategia estética. Su trabajo es una búsqueda de algo, traducción de ideas hechas formas basado en la simbología más mundana.
Quizás para cualquier persona su trabajo sea común al de cualquier artista, en apariencia lo es. La diferencia es que se ha formado en otros ámbitos, con otras ambiciones y bajo ninguna disciplina.
Esta es la parte mágica del truco.


Nano 4814

Presenta una instalación con pintura mural en la que intenta trasladar el espacio de la galería su investigación sobre la identidad del pintor-escritor de graffiti frente a la ciudad como urbe, como colectivo de apariencias deshumanizante. Obras que en si mismas son revelación del interior de artista, de su relación con su propia obra y su rechazo a ella: “Que estén mis piezas entre cuatro paredes hace que cambien mi relación con ellas, me desequilibran...”


Pilar

La obra expuesta pretende representar su último trabajo en la calle, que plantea una relación entre imágenes en movimiento y el espectador movil.
La representación de la imagen en movimiento se presenta como un hecho que asumimos inconscientemente.
Pilar realiza la investigación de movimiento mediante una serie de fotomontajes en los que se utilizan las piernas como elemento icnográfico de articulación principal.

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Historias de un hotel
Stéphanie Montero de Espinosa

Un hotel. 20, 60, 200 habitaciones.
Unos pasillos solitarios.
Una sucesión de números. Unas habitaciones idénticas las unas a las otras.
Unas puertas que se cierran o se abren.
El ruido de los pasos amortiguado por las alfombras.
Un murmullo de voces.
Una sensación de soledad.
Como si no hubiese nada ni nadie.
Y entonces, imagino cada una de las historias que se esconden detrás de las puertas.

Por naturaleza soy curiosa y sumamente observadora. Incluso diría que a veces me gusta hacer de voyeur. Mirar por las ventanas de las casas, curiosear las conversaciones de la gente, imaginar a través de su lenguaje corporal que sienten, lo que les une o les desune a los demás…. Una curiosidad que me lleva a imaginar sus vidas.
Esta curiosidad siempre viaja conmigo y se hace más latente en determinados lugares. Y sin duda alguna, los hoteles, y sobre todo sus pasillos, son uno de mis espacios favoritos. Me encanta esa sensación de soledad. De vacío. De lugar impersonal. Donde nada ocurre y sin embargo, si pudiese mirar a través de la cerradura de la habitación nº 704 podría descubrir que detrás de esa puerta hay toda una vida.
En la mayoría de las ocasiones serán situaciones de lo más cotidianas, carentes de todo interés y aburridas. Pero si uno es paciente, seguro que descubre, aunque dure un instante fugaz, algo que hará que su corazón palpite más rápido.
Y eso quiero que ocurra cuando el espectador mire mis fotos. Que sienta que ese instante captado y vivido sea suyo. Que haga una lectura subjetiva de lo que está viendo. Que su estado de ánimo, su forma de pensar y ver las cosas, le haga imaginarse su propia historia; como si fuese él, el que estuviese mirando a través de la puerta.
Porque al fin y al cabo, mis fotos son como una cerradura, en la que no sólo hablo de los demás, sino que a través de los demás hablo de mí.
Y es aquí y así como el espectador podrá conocerme.

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Inhabitants
Miguel Oriola

Oriola, un gran profesional con larga trayectoria en la fotografía, muestra una selección de 12 de gran formato y a todo color, en las que trata con gran imaginación inquietante el tema del doble, de la serie El Bosque Para ello recurre en varias de las piezas a modelos gemelos, mujeres y hombres jóvenes que intervienen como personajes hieráticos de unas narraciones, que como las que nos brindan los sueños, son altamente misteriosas.
Oriola no es un adulador del espectador, muy al contrario prefiere conmoverlo y estas fotos están en esa línea sin ahorrar sorpresas a nuestra mirada.
Oriola trabaja como lo haría un hombre de cine, construyendo cada una de las escenas y creando la psicología de sus extraños personajes, aparentemente afectados de un problema de identidad. Fotos de la imaginación, fotos de la fantasía, invitan a internarse en el bosque e idear con el, inventar junto al artista las historias que en cada obra, como en cada vida, se encierran.

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Viaje A La Esencia
Lola Alarcó

¿Estás ahí? Quiero compartir... acompáñame, viaja conmigo, imagina...
Deja que te lleve de mi mano por un camino introspectivo a lo más íntimo, a lo profundo,
viajaremos entre el silencio y lo oscuro,
donde la luz, el sonido y hasta el mismo tiempo se desvanecerán,
donde no cabe lo aparente, lo superfluo... sólo lo auténtico, lo puro.

Te mostraré un lugar donde las emociones son tan fuertes que parece que se transforman en fluidos que emergen directamente de las mismas entrañas del sentir, será un viaje a la esencia.

Sentiremos con intensidad el fluir caprichoso de nuestras emociones, nuestros miedos y creencias, los recuerdos y los sueños, el humor y el perdón, la amistad y el amor, la pasión... y el deseo, la ternura..., la fuerza y el poder de nuestro ser.
¿Sigues ahí?....... necesito compartir.

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Lugares Sin Nombre. Escenarios Del Alma
Lidia Buente

Echando una vista atrás, descubrimos una necesidad constante de revisitación de lugares del alma. Aquellos que dominan los elementos intangibles, que da igual si existen en la realidad o no, si cambian o si permanecen. Aquellos que siempre serán únicos para nosotros, con lo que nos encontramos en la intimidad, que quizá nunca nombremos para no romper su magia al intentar poseerlos o contarlos a oídos ajenos. Son esos horizontes que contemplamos a través de la grieta del espíritu.
La percepción, el tiempo, el recuerdo, son los que convierten un segundo habitual en un segundo inolvidable, en un eterno instante.
Su pintura esta intentando atrapar esos lugares, esos instantes, esos recuerdos entre pigmentos y manchas. Estos lienzos viven en ese espacio pictórico que aunque quizá miro a la figuración ya es para el una desconocida, se convierte solo en una excusa o una sombra en el resultado final. Son composiciones de macro y micro mundos, que pierden la capacidad de ser reconocidos o reconocibles para convertirse en reflejos de si mismo.
Los paisajes en los que nos invita a pasear, no deben ser nombrados, no buscan ser reconocidos por nuestro intelecto. Los ocres de su lienzo generan cicatrices y surcos en la composición, cada una de ellas es como la marca del recuerdo.
La gama cromática de la artista es una de sus señales de identidad: los ocres y tierras como matrices generadoras, combinados con potentes azules y negros, ahora también abre las puertas a las sensaciones de un rojo frío, nocturno.
Todos los lugares de estos lienzos son anónimos, menos un caso Patquia, un lugar donde sentimos el calor, la aridez, la dureza y el reto. Aunque el resto de los lienzos no tengan un nombre concreto, no por ello son menos intensos. Sentimos el aire entre las alas del pájaro o el agua que fluye, el frío de la noche contrarestado con la presencia calida de las luces de la ciudad, los segundos se detienen y habitan los sueños: Lugares sin nombre. Escenarios para el alma.

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